sábado, 22 de octubre de 2011
La historia polémica sobre la correlación entre el uso de teléfonos móviles y la aparición de cáncer tiene un nuevo capítulo. Hace unos meses ONU dijo que los móviles son posiblemente cancerígenos y recientemente Escepticos dedico un programa al tema. Como quiera que sea, el resultado de una investigación danesa con 15 años de duración afirma, en pocas palabras, que tal correlación no existe, por lo menos a la fecha.


El estudio fue publicado en un artículo científico de nombre “Use of mobile phones and risk of brain tumours: update of Danish cohort study”. La investigación tiene como objetivo investigar el riesgo de tumores en el sistema nervioso central entre los usuarios de telefonía móvil en Dinamarca.
Los 358.403 participantes del estudio fueron todos daneses mayores de 30 años nacidos después de 1925. Esto representa 3.8 millones de años acumulados. Además los participantes fueron divididos en dos grupos: “usuarios” y “no usuarios” de teléfonos móviles antes de 1995. Considerando que entre 1990 y 2007 hubo 10.729 diagnósticos de tumor del sistema nervioso central, estos fueron los resultados:
  • En usuarios con mayor historial de uso de teléfonos móviles (13 años o más), la tasa de incidencia de cáncer fue de 1.03% en hombres y 0.91% en mujeres.
  • Entre los usuarios que llevaban 10 años o más suscritos a la telefonía móvil, la tasa de incidencia de gliomas fue de 1.04 en hombres y mujeres. En cambio, la tasa de aparición de meningiomas (tumores cerebrales generalmente benignos) fue de 0.90 en hombres y 0.93 en mujeres.
Puesto que no hubo indicador alguno de una relación dosis-respuesta (tiempo como usuarios de telefonía móvil y aparición de cáncer en regiones cerebrales, respectivamente), los investigadores concluyeron que a nivel nacional en Dinamarca el uso de teléfonos móviles
no incrementa el riesgo de tumores en el sistema nervioso central, puesto que existe poca evidencia de una asociación causal.
En otras palabras, si el cáncer es el efecto, los móviles no parecen ser una causa. La investigación sigue en curso y esto que hemos recibido solo es una actualización de la que debemos esperar resultados a más largo plazo.
viernes, 21 de octubre de 2011
Hoy tenemos una nueva entrega de nuestra sección de Inteligencia Artificial y en esta ocasión vamos a hablar de vehículos autónomos. Estos no son muy conocidos para el gran público, aunque durante los últimos meses se está hablando bastante de ello a raíz de diversas investigaciones que se están llevando a cabo. Sin embargo en una menor medida hace tiempo que existen vehículos que son autónomos y que funcionan con normalidad.

Por ejemplo desde hace un tiempo hay unos pequeños vehículos en las fábricas que se encargan de transportar determinadas piezas de un lugar a otro. Estos funcionan solos, comúnmente guiados por sensores situados en el pavimento de la fábrica. No se trata de un simple raíl por el cual estos robots se mueven, sino que dentro de los limites tienen una libertad casi completa y a pesar de esto no se produce choques entre ellos, debido a otros sensores que llevan y que detectan si en su camino hay algún obstáculo, ya sea otro vehículo o una persona. Y en caso de que así sea, se paran.
Pero podríamos decir que esto es un juego de niños si lo comparamos con la gran hazaña que supondría tener un coche completamente autónomo circulando por nuestras calles, con miles de coches a su alrededor y enfrentándose a todos los imprevistos que pueden surgir en una conducción diaria. Como es conocido por todos existen diversos proyectos que tienen dicho objetivo, lo más populares son el que está llevando a cabo Google o el de la Universidad Libre de Berlin.
Ambos proyectos han tenido buenos resultados interesantes durante los últimos meses y de hecho han sido capaces de realidad pruebas en entornos reales, aunque también ha habido algún que otro percance, cómo el accidente que tuvo uno de los coches de la compañía estadounidense, aunque poco después informaron que este se debió a un fallo humano.

Cómo funciona un coche autónomo

Cada uno de los investigadores de este campo han tomado sus propios caminos pero hay elementos en común en todos los proyectos, decir cómo funciona un vehículo que se conduce sólo a estas alturas es algo que solo conocen unos pocos, pero si sabemos algunos de los elementos comunes de estos coches, como los que han usado en el Volkswagen de la Universidad Libre de Berlin. Los elementos con los que cuenta son los siguientes:
  • GPS: una tecnología que todos conocemos y que muchos utilizamos. En este tipo de vehículos serán utilizados de forma muy profunda y han de ser capaces de dar un rendimiento muy bueno, siendo posible obtener la posición del coche con una precisión de 30 centímetros. Este sistema será, como lo es hoy en día para muchos de los conductores, el que indique al coche por donde tiene que ir para llegar a su destino.
  • Radares: el coche también lleva incorporado una serie de radares los cuales están situados en diferentes posiciones estrategias por el exterior del vehículo, lo normal es que estén situadas en el frontal del vehículo. Estos radares tienen como objetivo detectar obstáculos que pueda haber en el trayecto del coche, los cuales son detectados estando a cien metros o más del vehículo.
  • Cámaras: situada en la parte superior de la luna delantera del coche hay una serie de cámaras ópticas que se encargan de identificar las señales de tráficos y las marcas que hay en la carretera.
  • Lidar: es un radar que está situado en la parte más alta del coche y que tiene va girando a diez revoluciones por minuto. Su alcance es de 100 metros y tiene como objetivo el de dibujar el entorno en el que se encuentra el coche. ¿Cómo funciona? Se manda un haz laser que después de rebotar procesa la información la cual será interpretada por los procesadores.
  • Procesamiento: toda la información captada por los anteriores elementos han de ser procesados de forma rápida, para obtener una respuesta rápida que permita al coche realizar la acción en el menor tiempo posible. Según algunos estudios el tiempo de reacción media de algunas personas para accionar los frenos es de algo menos de dos segundos, mientras que el de un vehículo autónomo es de tan solo 3 décimas de segundo. Todo ello gracias a la capacidad de procesamiento que llevan estos vehículos en su interior con unos siete procesadores de doble núcleo cifra que sube hasta 17 en algunos casos.

Google sigue adelante con su plan para remodelar el aspecto de todos sus servicios y en breve, según ha anunciado la compañía hace escasos momentos, le tocará el turno a Google Reader, el exitoso lector de feeds RSS y atom de los del buscador que casi no ha sufrido cambios desde que fuera lanzado en octubre de 2005.

Concretamente la próxima semana empezarán a implementarse las novedades. Por un lado los cambios afectarán al diseño que será sustituido por uno nuevo en la línea de los activados durante estas semanas pasadas en otros servicios como Google Docs. Por el otro también habrá modificaciones en cuanto a funcionalidades; activarán opción para compartir contenidos con nuestros contactos de Google+ y desaparecerán opciones sociales actuales como la que permite compartir contenidos entre usuarios de Google Reader.
Además, para quienes no estén de acuerdo con los cambios y prefieran mudarse sin perder nada en el proceso, Google Reader pasará a permitir exportar del servicio no solamente la lista de feeds sino también los compartidos, amigos e ítems marcados con estrella o like.
Con todo esto Google Reader volverá a ser lo que fue, un lector de feeds sin más, en beneficio de Google+. Seguramente los cambios no harán gracia a muchos, pero a estas alturas está claro que la tónica que seguirá Google en los próximos meses será la que vemos: prescindir de todos aquellos servicios que no terminen de funcionar, modificar la interfaz de todos los que se mantengan, y por el medio eliminar opciones sociales de los mismos para focalizar este tipo de actividad en su red social.
El líder mundial de comercio electrónico Amazon acaba de anunciar Kindle Format 8, nuevo formato nativo de archivos de libros electrónicos -mejor dicho evolución del anterior- para su popular e-reader Kindle el cual trae un buen puñado de mejoras y sucederá al actual formato nativo del gadget, Mobi, que iba por la versión 7.



Concretamente Kindle Format 8 -o KF8- añade más de 150 mejoras respecto a Mobi 7 siendo lo que más destacada que integra apoyo para varias etiquetas HTML5 y atributos de CSS3, aunque la verdad es que la mayoría de etiquetas y atributos son comunes. En cualquier caso lo verdaderamente importante es que KF8 permitirá a los editores crear libros electrónicos y demás contenidos similares “más ricos” al poder dotarlos de cosas como por ejemplo gráficos vectoriales escalables, elementos flotantes, tablas anidadas o barras laterales.
¿Cuándo abandonará Amazon el formato Mobi para pasarse a KF8? De momento no hay una fecha fija. Amazon comenta que Kindle Fire será el primer Kindle al que llegará KF8 y en próximos meses desembarcará en “nuestra última generación de dispositivos Kindle”. Por otro lado informaron que todos los formatos soportados actualmente seguirán funcionando y además su herramienta de publicación también será actualizada y convertirá automáticamente los contenidos para que funcionen en todos los dispositivos Kindle.
Sin duda interesante movimiento a pesar de que lo que muchos esperábamos realmente era que anunciaran soporte para el formato abierto ePub; dicen que la esperanza es lo último que se pierde, quizás el día menos pensado lo hagan.
Facebook vuelve a enfrentarse a una serie de problemas por las diferentes políticas de privacidad de datos que se aplican en la red social. No cabe duda de que esto haya mejorado mucho con los años, pero no es perfecto y muestra de ello es que la red social podría ser multada por guardar información eliminada por los usuarios.



Esta historia la protagoniza el austriaco Max Schrems, aprovechando que se encontraba en un programa de intercambio con la Universidad de Santa Clara decidió solicitar a Facebook una copia de todos los datos que tenían almacenados sobre su perfil. Los responsables de la red social atendieron la petición y esta persona recibió un disco con un total de 1200 páginas, pero algunas de ellas contenía información que había sido eliminada por el usuario.
Entre la información que fue eliminada según este usuario y recibió con en el disco se encuentran solicitudes de amistades rechazadas, comentarios eliminados del muro, fotografías en las que fue etiquetado y posteriormente eliminó la etiqueta, así como otro tipo de datos, como solicitudes de eventos o a juegos.
Viendo esto y aprovechando sus conocimientos de derecho decidió ponerse manos a la obra y realizó una lista de 22 incidentes de otros usuarios europeos y fueron presentados ante la Agencia de Protección de datos de Irlanda para pedir una auditoria, que es precisamente el punto en el que se encuentra la investigación. El comisionado deberá decidir si hay algún tipo de violación de los derechos de estos usuarios y en ese caso la red social podría ser multada por un montante de cien mil dólares, lo cual es calderilla para ellos. Max Schrems explica en una entrevista:
Descubrí que Facebook había mantenido mensajes muy personales que yo había escrito y después elimine, lo cual, de hacerse público podría ser muy perjudicial para mi reputación […] No estoy diciendo que haya nada criminal o prohibido en ellos, pero vamos a decir que, como alguien que quiere trabajar en la ley, había cosas que podría hacer prácticamente imposible para mi conseguir un trabajo.
Independientemente del contenido que haya sido eliminado por este usuario nos debemos preguntar hasta qué punto puede la red social almacenar información que haya sido eliminada por sus usuarios. Desde mi punto vista, de confirmarse todo esto, sería algo muy a tener en cuenta por todos, sobre todo si no se trata de un error. Ya que si están almacenando la información eliminada, podemos pensar también que guardan información de las cuentas que son canceladas.